Las claves fiscales para operar con criptoactivos en España
- Comprar y mantener criptomonedas no genera por sí solo una ganancia en el IRPF.
- Vender o cambiar una criptomoneda por otra sí puede producir una ganancia o pérdida patrimonial.
- La ganancia se calcula con el método FIFO, teniendo en cuenta el precio y los gastos directamente relacionados.
- El modelo 721 afecta a determinados saldos de monedas virtuales custodiados en el extranjero superiores a 50.000 euros.
- Los modelos 172 y 173 corresponden principalmente a exchanges y proveedores de servicios, no al inversor particular.
Qué operaciones con criptomonedas tributan en España
Para un inversor particular, la compra de criptomonedas no suele tener efecto inmediato en el IRPF. El problema fiscal aparece cuando existe una transmisión o permuta, porque en ese momento se compara el valor por el que adquiriste el activo con el valor que recibes.
| Operación | Tratamiento habitual |
|---|---|
| Comprar bitcoin y conservarlo | No genera por sí sola una ganancia patrimonial en el IRPF. |
| Vender bitcoin por euros | Ganancia o pérdida patrimonial en la base del ahorro. |
| Cambiar bitcoin por ether | Se considera una permuta y también puede tributar. |
| Pagar un producto con criptomonedas | Puede implicar una transmisión que debe valorarse en euros. |
| Pasar fondos entre dos wallets propias | En principio no hay transmisión si no cambia la titularidad. |
También conviene separar la inversión ocasional de actividades como la minería, la prestación de servicios, el staking o el lending. Los rendimientos recibidos por estas vías pueden tener una calificación fiscal diferente y no deberían mezclarse automáticamente con una simple plusvalía por compraventa.
Cómo calcular la ganancia o pérdida en el IRPF
En una venta por euros, la fórmula básica es sencilla. La ganancia se obtiene restando al valor de transmisión el valor de adquisición de las unidades vendidas y los gastos directamente vinculados a la operación.
Imagina que compras 0,1 bitcoin por 3.000 euros y pagas 30 euros de comisión. Más adelante lo vendes por 5.000 euros y abonas otros 40 euros de gastos. La ganancia aproximada sería de 1.930 euros, no de 2.000, porque las comisiones relacionadas reducen el resultado fiscal.
Cuando has comprado la misma moneda en fechas y precios diferentes, Hacienda aplica el criterio FIFO. Se consideran vendidas primero las unidades que adquiriste antes, incluso si las compras y ventas se hicieron en exchanges distintos.
En una permuta, por ejemplo al cambiar ether por solana, el valor de transmisión será el mayor entre el valor de mercado de la moneda entregada y el de la moneda recibida. La nueva criptomoneda conservará como valor de adquisición el importe utilizado para calcular esa permuta.
Tipos aplicables a la base del ahorro
Para la declaración del ejercicio 2025 que se presenta en 2026, la base liquidable del ahorro se grava con tipos progresivos. Estos porcentajes se aplican al conjunto de tus rentas del ahorro, no únicamente a las operaciones con criptomonedas.
| Base liquidable del ahorro | Tipo marginal |
|---|---|
| Hasta 6.000 euros | 19 % |
| De 6.000 a 50.000 euros | 21 % |
| De 50.000 a 200.000 euros | 23 % |
| De 200.000 a 300.000 euros | 27 % |
| Más de 300.000 euros | 30 % |
Una ganancia aislada de 2.000 euros tributaría, en principio, al 19 %, lo que equivale a unos 380 euros antes de otros ajustes. El resultado real puede cambiar si tienes pérdidas pendientes, dividendos, intereses u otras rentas del ahorro.
Las pérdidas no desaparecen. Primero se compensan con ganancias patrimoniales del mismo ejercicio y, si queda saldo negativo, pueden compensarse con determinados rendimientos del capital mobiliario con el límite del 25 %. El importe que aún quede pendiente puede utilizarse durante los cuatro ejercicios siguientes.
Qué modelos debe conocer un inversor particular
La declaración principal para una persona física suele ser el IRPF mediante el modelo 100. Las ventas y permutas se incluyen en el apartado específico de ganancias y pérdidas patrimoniales derivadas de monedas virtuales.
La Agencia Tributaria también utiliza declaraciones informativas para recibir datos de exchanges y controlar saldos en el extranjero. Eso no significa que el inversor tenga que presentar todos esos modelos personalmente.| Modelo | Quién suele presentarlo | Para qué sirve |
|---|---|---|
| 100 | Contribuyente del IRPF | Declarar ganancias, pérdidas y otros rendimientos. |
| 721 | Residentes con determinados saldos en el extranjero | Informar sobre monedas virtuales custodiadas fuera de España. |
| 172 | Proveedores de servicios de custodia | Informar sobre saldos de monedas virtuales de sus clientes. |
| 173 | Exchanges y otros proveedores obligados | Informar sobre operaciones realizadas por sus clientes. |
| 720 | Personas con ciertos bienes o cuentas en el extranjero | Puede afectar al dinero fiduciario depositado en cuentas extranjeras, no a las criptomonedas como tales. |
Los modelos 172 y 173 son una fuente habitual de confusión. No sustituyen al IRPF del inversor ni le permiten delegar automáticamente su obligación de calcular las ganancias. Son declaraciones informativas que presentan los proveedores cuando están obligados a ello.
Cuándo hay que presentar el modelo 721
El modelo 721 se refiere a las monedas virtuales situadas en el extranjero. En términos prácticos, suele entrar en juego cuando las criptomonedas están custodiadas por un proveedor extranjero y el saldo conjunto valorado a 31 de diciembre supera los 50.000 euros.
La obligación no se calcula necesariamente exchange por exchange. Si se supera el límite conjunto, deben informarse las monedas virtuales correspondientes, con sus unidades y valoración en euros.
La presentación se realiza entre el 1 de enero y el 31 de marzo del año siguiente. Para los saldos de 2025, el plazo ordinario termina el 31 de marzo de 2026.
Después de presentar el modelo por primera vez, no siempre hay que repetirlo cada año. Vuelve a ser obligatorio si el saldo conjunto aumenta en más de 20.000 euros respecto de la declaración anterior o si se extingue la titularidad sobre monedas que estaban declaradas.
Lee también: ¿Qué modelo del Impuesto sobre Sociedades debes presentar?
La diferencia entre exchange y wallet propia
Una wallet no custodial, en la que tú controlas las claves privadas, no se trata igual que una cuenta mantenida en una plataforma extranjera. Según el criterio publicado por la Agencia Tributaria, el modelo 721 se centra en monedas custodiadas por un tercero que presta servicios de salvaguarda y gestión.
La trazabilidad sigue siendo importante aunque uses una cartera propia. Que una operación no active el modelo 721 no significa que quede fuera del IRPF. Una venta posterior o un intercambio entre tokens continúa teniendo que calcularse y, si corresponde, declararse.
El dinero fiduciario, como euros o dólares, que permanezca en un exchange extranjero tampoco se informa en el modelo 721 como moneda virtual. Sin embargo, puede existir una obligación separada relacionada con el modelo 720 si se cumplen sus condiciones.
Cómo preparar la documentación sin perder operaciones
Yo trataría cada exchange y cada wallet como una pieza de un mismo libro contable. Descargar únicamente el informe fiscal de una plataforma suele ser insuficiente, porque no siempre incluye transferencias entre carteras, comisiones pagadas en tokens o movimientos realizados en otros servicios.
Para cada operación conviene conservar fecha, tipo de moneda, unidades, valor en euros, comisión, dirección de wallet y justificante. También ayuda guardar el historial de depósitos y retiradas para demostrar que un traslado entre carteras propias no fue una venta.
- Descarga los historiales CSV o PDF de cada exchange.
- Separa compras, ventas, permutas, transferencias, recompensas y retiradas.
- Convierte los importes a euros utilizando un criterio coherente y documentado.
- Aplica FIFO a cada tipo de criptomoneda, incluso cuando intervengan varias plataformas.
- Revisa que las comisiones se hayan incorporado al cálculo cuando proceda.
- Comprueba las pérdidas de ejercicios anteriores antes de cerrar la declaración.
Los errores más caros suelen aparecer en operaciones aparentemente pequeñas. Un intercambio automático entre dos tokens, una recompensa de staking o una venta parcial de bitcoin puede quedar fuera del informe del exchange y alterar el resultado final.
Las herramientas especializadas pueden ahorrar mucho tiempo, pero no sustituyen la revisión. Si has utilizado DeFi, NFT, préstamos, puentes entre redes o muchas wallets, prefiero revisar primero la clasificación de los movimientos y después confiar en el cálculo automático.
La mejor forma de llegar preparado a la campaña de Renta
La regla práctica es sencilla. Tributa la operación, no el lugar donde guardas el dinero: vender por euros, cambiar una moneda por otra o utilizar criptoactivos para pagar puede generar una renta, mientras que una simple transferencia entre wallets propias normalmente no lo hace.
En 2026 conviene revisar por separado tres cuestiones: las ganancias y pérdidas del IRPF, el posible modelo 721 por saldos extranjeros y la eventual incidencia del Impuesto sobre el Patrimonio según tu comunidad autónoma y tu patrimonio total.
Si mantienes un registro completo desde el primer movimiento, la declaración deja de ser una reconstrucción improvisada de años de operaciones. Esa organización, más que buscar atajos fiscales, es lo que realmente reduce el riesgo de errores y permite responder con seguridad si Hacienda solicita justificantes.