¿Hay que declarar las criptomonedas? IRPF, modelo 721 y Patrimonio

20 de julio de 2026

Hombre sonriente junto a monedas de criptomonedas. El texto pregunta: "¿Cuándo es obligatorio declarar las criptomonedas?". Si tienes criptomonedas, ¿tengo que declarar criptomonedas si no he vendido?

Índice

Que una criptomoneda siga en tu cartera no significa automáticamente que debas pagar impuestos por ella. La respuesta cambia según hayas realizado una venta, un intercambio, recibido rendimientos o superado ciertos umbrales patrimoniales, por lo que conviene separar el IRPF, el modelo 721 y el Impuesto sobre el Patrimonio.

La simple tenencia no suele tributar en el IRPF

  • Sin venta ni permuta, normalmente no hay ganancia que incluir en el IRPF.
  • El cambio de una criptomoneda por otra sí puede generar una ganancia o pérdida patrimonial.
  • El modelo 721 puede ser obligatorio si las criptomonedas están custodiadas en el extranjero y superan conjuntamente los 50.000 euros.
  • Las criptomonedas cuentan en el Impuesto sobre el Patrimonio si estás obligado a presentar esa declaración.
  • El valor relevante para Patrimonio y modelo 721 es, en general, el existente a 31 de diciembre.

Detalle del Modelo 721 de la Agencia Tributaria, que explica cómo declarar criptomonedas, incluso si no las has vendido.

Cuándo no tienes que declarar las criptomonedas en el IRPF

Si únicamente compraste criptomonedas y las conservas sin venderlas, cambiarlas o utilizarlas para obtener rendimientos, la mera revalorización no se declara como ganancia en el IRPF. Que Bitcoin, Ethereum u otro activo valga más a final de año no significa que hayas obtenido una renta fiscalmente realizada.

Por ejemplo, si compraste criptomonedas por 4.000 euros y el 31 de diciembre valen 9.000, esos 5.000 euros de diferencia no se incluyen por sí solos en la declaración de la Renta. La situación cambia cuando conviertes esa subida en una operación efectiva, como una venta por euros o una permuta.

Esta es la distinción que más confusión genera. En mi forma de revisar estos casos, lo primero que compruebo no es el valor actual de la cartera, sino qué movimientos se produjeron durante el año. Una cartera que sube de precio sin operaciones no se trata igual que otra con decenas de intercambios.

Vender no es la única operación que cuenta

El intercambio de una criptomoneda por otra diferente se considera una permuta. Por tanto, cambiar Bitcoin por Ethereum puede generar una ganancia o pérdida patrimonial aunque nunca hayas retirado euros a tu cuenta bancaria.

También debes revisar si has pagado bienes o servicios con criptomonedas, ya que esa utilización puede implicar una transmisión. El mismo cuidado exige el staking, los intereses obtenidos mediante préstamos de criptoactivos, la minería y otras formas de rendimiento, porque no son simples compras mantenidas en cartera.

Qué operaciones debes incluir aunque no hayas retirado euros

La Agencia Tributaria considera que la venta de criptomonedas y las permutas pueden producir una ganancia o pérdida patrimonial integrada en la base del ahorro. La ganancia se calcula comparando el valor de transmisión con el valor de adquisición, teniendo en cuenta los gastos directamente relacionados con la operación.

Situación Tratamiento habitual
Comprar y mantener No se declara una ganancia en el IRPF por la simple subida de valor.
Vender por euros Se declara la ganancia o pérdida del ejercicio de la venta.
Cambiar una criptomoneda por otra Se trata como permuta y puede generar tributación.
Pagar un producto o servicio con criptoactivos Puede existir una transmisión con resultado fiscal.
Recibir recompensas, intereses o rendimientos Debe analizarse su naturaleza concreta y el momento de percepción.

Para calcular ventas parciales de una misma moneda virtual se aplica normalmente el criterio FIFO, es decir, se considera que se transmiten primero las unidades adquiridas antes. Por eso conviene conservar fechas, importes, comisiones, cotizaciones y justificantes de cada operación, incluso si utilizaste varias plataformas.

Un error frecuente consiste en pensar que solo hay que declarar la retirada de dinero al banco. No es así. Una permuta realizada dentro de un exchange puede tener consecuencias fiscales aunque el saldo final siga expresado en criptomonedas.

Cuándo entra en juego el modelo 721

El modelo 721 no es una declaración de ganancias. Es una declaración informativa sobre monedas virtuales situadas en el extranjero. Puede afectar a residentes fiscales en España que mantengan criptoactivos custodiados por un proveedor extranjero, siempre que el saldo conjunto supere los 50.000 euros a 31 de diciembre.

Si se supera ese límite, se informa de la totalidad de las criptomonedas extranjeras incluidas en la obligación, no únicamente del exceso. El plazo ordinario va del 1 de enero al 31 de marzo del año siguiente. Para los saldos existentes a 31 de diciembre de 2025, el plazo correspondió a los primeros tres meses de 2026.

El exchange extranjero y la cartera propia no son lo mismo

La ubicación no depende únicamente del país que aparece en la aplicación o del lugar donde estén sus servidores. Lo determinante es, en esencia, quién custodia las claves privadas y si ese proveedor está sujeto a las obligaciones informativas españolas.

  • Una cuenta en un proveedor extranjero que custodia tus claves puede entrar en el modelo 721.
  • Una plataforma obligada a informar en España puede quedar fuera de esta declaración específica.
  • Una cartera no custodial, en la que tú controlas las claves privadas, no se incluye normalmente en el cálculo del modelo 721.
  • El límite de 50.000 euros se calcula de forma conjunta para los saldos extranjeros sujetos a la obligación.

La Agencia Tributaria también indica que una cartera fría no queda automáticamente excluida ni automáticamente incluida. La pregunta decisiva es si existe un tercero que presta el servicio de custodia. Guardar las claves personalmente no elimina, eso sí, las posibles obligaciones del IRPF o del Impuesto sobre el Patrimonio.

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Qué ocurre si superaste el límite durante el año

El dato principal para el modelo 721 es el saldo a 31 de diciembre. Sin embargo, si durante el año fuiste titular, autorizado o beneficiario de criptomonedas extranjeras y perdiste esa condición antes de finalizarlo, puede seguir existiendo obligación informativa en determinados supuestos.

Después de presentar el modelo por primera vez, normalmente tendrás que volver a presentarlo si el saldo conjunto aumenta en más de 20.000 euros respecto de la declaración anterior o si se produce una circunstancia que obligue a informar de la pérdida de la titularidad. No conviene dar por hecho que vender antes de diciembre elimina siempre cualquier revisión del ejercicio.

Cómo afectan las criptomonedas al Impuesto sobre el Patrimonio

A diferencia del IRPF, el Impuesto sobre el Patrimonio puede tener en cuenta los activos que posees aunque no los hayas vendido. Las criptomonedas se valoran como bienes con contenido económico por el saldo en euros existente a 31 de diciembre, siempre que estés dentro de los supuestos que obligan a presentar este impuesto.

Esto no significa que cualquier persona con criptomonedas tenga que presentar automáticamente el modelo 714. La obligación depende del patrimonio neto total, de la cuota resultante y de las reglas aplicables en la comunidad autónoma de residencia. Como referencia general, puede existir obligación cuando el patrimonio supera los 2 millones de euros, aunque no haya cuota a pagar, además de los límites y mínimos que correspondan.

Para valorar cada moneda se utiliza la cotización de referencia a las 23:59 del 31 de diciembre o, si no existe una cotización fiable, una estimación razonable de mercado. Si tienes varias monedas, debes calcular el valor de cada una y sumarlo al resto de tus bienes y derechos.

En patrimonios muy elevados también puede entrar en juego el Impuesto Temporal de Solidaridad de las Grandes Fortunas. No afecta a la mayoría de los inversores, pero las criptomonedas pueden contribuir a alcanzar el umbral junto con inmuebles, acciones, cuentas bancarias y otros activos.

Qué documentación conviene guardar para evitar problemas

Aunque no tengas que declarar una ganancia este año, yo conservaría desde el primer día una carpeta fiscal ordenada. Las plataformas pueden cerrar, cambiar el formato de sus informes o limitar el acceso al historial, y reconstruir años después cientos de operaciones suele ser mucho más caro que guardar los datos regularmente.

  • Fecha, tipo y cantidad de cada compra.
  • Precio de adquisición en euros y comisiones pagadas.
  • Ventas, permutas y pagos realizados con criptomonedas.
  • Direcciones de las carteras y movimientos entre wallets propios.
  • Saldo y valoración a 31 de diciembre.
  • Identificación del proveedor que custodiaba los activos.
  • Informes descargados de cada exchange utilizado.

Los traspasos entre dos carteras tuyas no suelen ser una venta por sí mismos, pero debes poder demostrar que no hubo una transmisión a otra persona. En operaciones complejas, especialmente con DeFi, staking o múltiples cadenas, una herramienta automática puede ayudar, aunque conviene revisar manualmente los resultados antes de incorporarlos a la declaración.

La respuesta práctica según tu situación

Si compraste criptomonedas, no las vendiste, no las cambiaste y no recibiste rendimientos, normalmente no tienes que declarar una ganancia en el IRPF. Aun así, revisa si el valor de tus activos te obliga a presentar Patrimonio o si los mantienes en un custodio extranjero por encima del límite del modelo 721.

Si realizaste una permuta, cobraste recompensas o vendiste una parte, ya no estás ante una simple tenencia. En ese caso, separa cada operación, calcula el resultado en euros y conserva la documentación que permita justificarlo.

La idea más segura es sencilla: no confundas pagar impuestos por una ganancia con informar de un patrimonio o de unos saldos extranjeros. Son obligaciones distintas y pueden aparecer incluso en un año en el que no hayas vendido ninguna criptomoneda.

Este artículo tiene un carácter exclusivamente informativo y educativo. El material se ha elaborado con el apoyo de modernas herramientas analíticas y lingüísticas (IA). Antes de tomar una decisión, consulte a un experto.

Preguntas frecuentes

Normalmente no tienes que declarar una ganancia en el IRPF por la simple revalorización, siempre que no las hayas vendido, cambiado, utilizado para pagar bienes o servicios ni empleado para obtener rendimientos. Aun así, podrían existir obligaciones por el modelo 721 o el Impuesto sobre el Patrimonio.

El cambio de una criptomoneda por otra es una permuta y puede generar una ganancia o pérdida patrimonial aunque no hayas retirado dinero a tu banco. El resultado se calcula comparando el valor de transmisión con el de adquisición, incluidos los gastos directamente relacionados, y para ventas parciales suele aplicarse el criterio FIFO.

Puede ser obligatorio si eres residente fiscal en España y mantienes criptomonedas custodiadas por un proveedor extranjero cuyo saldo conjunto supera los 50.000 euros a 31 de diciembre. Se informa de la totalidad de los activos sujetos y el plazo ordinario es del 1 de enero al 31 de marzo del año siguiente. Las carteras no custodiales normalmente no se incluyen, porque controlas personalmente las claves privadas.

Las criptomonedas se valoran como bienes con contenido económico según su valor en euros a 31 de diciembre, pero no todas las personas deben presentar el impuesto. La obligación depende del patrimonio neto total, la cuota resultante y las reglas de tu comunidad autónoma; como referencia general, puede existir obligación al superar los 2 millones de euros aunque no haya cuota a pagar.

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Nicolás Vásquez

Nicolás Vásquez

Mi nombre es Nicolás Vásquez y llevo 11 años dedicándome a desentrañar el complejo mundo de los trámites y el derecho en España. Lo que comenzó como una necesidad personal se transformó en una vocación por simplificar y hacer accesibles estos temas que a menudo resultan intimidantes. Me apasiona investigar a fondo cada procedimiento, comparar la información de fuentes oficiales y presentarla de manera clara y concisa, para que tú, lector, puedas entender tus derechos y deberes sin frustraciones. Mi objetivo es ser una guía fiable que te ayude a navegar por la burocracia española con conocimiento y confianza, asegurando que la información que encuentras aquí sea siempre útil, precisa y esté al día.

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