Llegar a la edad de retiro ya no significa simplemente cumplir 65 años y dejar de trabajar. En 2026 cuentan la carrera de cotización, la modalidad elegida y una fórmula de cálculo que empieza a cambiar. Explico qué edad corresponde, cuánto hay que haber cotizado, cómo se calcula la pensión y qué trámites conviene preparar para no perder tiempo ni dinero.
Lo esencial de la nueva jubilación en 2026
- 65 años si se acreditan al menos 38 años y 3 meses cotizados.
- La edad ordinaria sube a 66 años y 10 meses cuando no se alcanza ese periodo.
- Para una pensión contributiva hacen falta 15 años cotizados, con 2 dentro de los últimos 15.
- Desde 2026 se compara la fórmula tradicional con otra que selecciona las 324 mejores bases dentro de un periodo más amplio.
- Las pensiones contributivas se revalorizan un 2,7 % en 2026.
Qué cambia en la jubilación ordinaria durante 2026
La edad legal depende de los años cotizados, no solo de la fecha de nacimiento. En 2026, una persona puede jubilarse a los 65 años si acredita 38 años y 3 meses o más de cotización. Si no llega a ese umbral, deberá esperar hasta los 66 años y 10 meses.
| Años cotizados | Edad ordinaria en 2026 |
|---|---|
| 38 años y 3 meses o más | 65 años |
| Menos de 38 años y 3 meses | 66 años y 10 meses |
Este es uno de los puntos que más confusión genera. Haber cotizado 36 años y 6 meses puede permitir alcanzar el 100 % de la base reguladora en determinados casos, pero no basta por sí solo para jubilarse a los 65 años. Para esa edad se exige una carrera algo más larga, de 38 años y 3 meses.
La reforma forma parte del calendario de aumento progresivo de la edad de jubilación. A partir de 2027, el requisito será todavía más exigente: 38 años y 6 meses para jubilarse a los 65, mientras que quienes no alcancen esa cifra deberán esperar hasta los 67 años.
Qué requisitos debes cumplir para cobrar una pensión contributiva
La regla general exige haber cotizado durante 15 años como mínimo. Además, al menos 2 de esos años deben encontrarse dentro de los 15 años inmediatamente anteriores al momento de solicitar la pensión o, en ciertos casos, al momento en que terminó la obligación de cotizar.
Este segundo requisito suele pasar desapercibido. Una persona puede tener 20 años acumulados a lo largo de su vida laboral y, aun así, encontrar dificultades si dejó de cotizar demasiado tiempo antes de la jubilación. Por eso yo revisaría la vida laboral con antelación y no esperaría al último mes.
La edad no es el único dato importante
Para determinar el derecho y la cuantía también importan la situación laboral, el régimen de cotización y la causa del cese. No se analiza igual la jubilación de un trabajador por cuenta ajena, un autónomo, una persona en desempleo o alguien que ha cotizado en varios regímenes.
El mínimo de 15 años solo abre la puerta a la pensión contributiva. El porcentaje aplicable comienza en el 50 % de la base reguladora y aumenta según los meses cotizados. En 2026, la escala alcanza el 100 % con 36 años y 6 meses cotizados, aunque después pueden aplicarse reducciones por anticipar la jubilación.
Cómo se calculará la pensión a partir de 2026
La base reguladora es una media de las bases por las que se ha cotizado y sirve como referencia para calcular la pensión. Desde 2026 y hasta 2040 se introduce una comparación entre dos métodos, de modo que se aplicará el resultado más beneficioso para el trabajador.| Método | Periodo que se toma en cuenta | Qué significa |
|---|---|---|
| Fórmula tradicional | 300 meses anteriores, divididos entre 350 | Se mantiene el sistema basado en los últimos 25 años. |
| Nueva fórmula progresiva | Las 324 bases más altas dentro de 348 meses, divididas entre 378 | Permite descartar las bases más bajas del periodo analizado. |
El segundo método puede beneficiar especialmente a quienes han sufrido periodos de desempleo, reducciones salariales o interrupciones de cotización al final de su vida laboral. No significa que todas las pensiones vayan a subir automáticamente. La Seguridad Social compara ambos cálculos y utiliza el que resulte más favorable en cada expediente.
También se mantiene la importancia de las llamadas lagunas de cotización. Son periodos sin cotizar que pueden integrarse parcialmente según el régimen y la situación del trabajador. En los próximos años la protección será distinta para algunos trabajadores por cuenta ajena, pero un autónomo no debe asumir que recibirá exactamente el mismo tratamiento.
La pensión máxima queda fijada en 2026 en 3.359,60 euros mensuales, sin perjuicio de las pagas extraordinarias correspondientes. Además, las pensiones contributivas se revalorizan con carácter general un 2,7 % respecto al importe de diciembre de 2025.
Qué opciones existen si quieres jubilarte antes o seguir trabajando
La jubilación ordinaria no es la única posibilidad. En la práctica, las decisiones más relevantes suelen ser anticipar el retiro, retrasarlo o combinar pensión y trabajo. Cada opción tiene consecuencias económicas distintas y no conviene elegir solo por la edad mínima.
Jubilación anticipada voluntaria
Permite adelantar como máximo dos años la edad ordinaria que corresponda. Como regla general, se exige una carrera mínima de 35 años, que la pensión calculada supere la cuantía mínima aplicable y que el trabajador cumpla los demás requisitos establecidos.
La reducción depende de los meses de adelanto y del total cotizado. Por ejemplo, con menos de 38 años y 6 meses cotizados, adelantar 24 meses puede implicar una reducción del 21 %. Con carreras más largas, el porcentaje puede ser menor, pero sigue afectando a la pensión de forma permanente.
Jubilación anticipada por cese no voluntario
En determinados despidos y situaciones de pérdida involuntaria del empleo se puede adelantar hasta cuatro años la edad ordinaria. Normalmente se exige haber cotizado al menos 33 años y permanecer inscrito como demandante de empleo durante seis meses, además de acreditar una causa de cese compatible con esta modalidad.
No basta con que la empresa haya terminado la relación laboral. Conviene revisar la carta de despido, la inscripción como demandante y las cotizaciones reconocidas, porque un error documental puede impedir el acceso a esta vía o modificar la fecha posible de retiro.
Jubilación demorada
Quien continúa trabajando después de alcanzar la edad ordinaria puede obtener un incentivo. La opción habitual añade un 4 % por cada año completo de demora, aunque también existen fórmulas de pago único o combinadas.
Desde el segundo año de demora, determinados periodos superiores a seis meses pueden generar un 2 % adicional. Para mí, esta alternativa solo tiene sentido cuando la persona conserva capacidad para trabajar y el aumento futuro compensa la pérdida de meses de pensión que habría cobrado al retirarse antes.
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Jubilación activa y parcial
La jubilación activa permite compatibilizar una pensión con una actividad laboral cuando se cumplen condiciones específicas, entre ellas haber accedido a la jubilación al menos un año después de la edad ordinaria y tener derecho al 100 % de la base reguladora. El porcentaje de pensión compatible depende del tiempo de demora y de otras circunstancias.La jubilación parcial funciona de otra manera. El trabajador reduce su jornada y cobra una parte proporcional de la pensión, normalmente con intervención de la empresa y, en ciertos casos, mediante un contrato de relevo. Es una salida interesante para suavizar el cambio, pero requiere coordinar correctamente la solicitud, el contrato y la cotización.
También hay medidas específicas para colectivos con trabajos especialmente penosos o peligrosos. En 2026 se han desarrollado reglas para activar coeficientes reductores en algunos cuerpos forestales y se han ampliado determinadas compatibilidades para profesionales de atención primaria. Son excepciones sectoriales, no una modificación general para todos los trabajadores.
Cómo solicitar la pensión sin perder derechos
La solicitud se presenta ante el Instituto Nacional de la Seguridad Social, salvo en el Régimen Especial del Mar, donde interviene el Instituto Social de la Marina. Puede tramitarse por vía telemática o presencial, siempre que se aporte la documentación requerida y se identifique correctamente la fecha de cese.
- Comprueba la vida laboral y corrige periodos que falten.
- Calcula la edad ordinaria según tus años cotizados.
- Compara jubilación ordinaria, anticipada, demorada o parcial.
- Prepara el documento de identidad, los datos bancarios y la información laboral que solicite el formulario.
- Presenta la solicitud dentro del plazo previsto y conserva el justificante.
Mi recomendación práctica es utilizar el simulador de jubilación de la Seguridad Social y contrastar el resultado con la vida laboral real. El simulador orienta, pero no sustituye la resolución del INSS, sobre todo cuando existen trabajos en el extranjero, periodos asimilados al alta, pluriactividad, convenios especiales o lagunas de cotización.
La decisión que conviene tomar antes de dejar de trabajar
La reforma de 2026 no crea una única pensión nueva para todos. Cambia la edad aplicable, mejora el método de cálculo para algunos perfiles, actualiza las cuantías y ofrece más alternativas para anticipar, retrasar o combinar el retiro con el trabajo.
Antes de fijar una fecha, conviene responder a tres cuestiones concretas. Cuántos años has cotizado, qué bases aparecen en tu historial y cuánto perderías o ganarías con cada modalidad. Esa comparación personalizada suele ser mucho más útil que quedarse únicamente con la cifra de los 65 años.